Tarta de Santiago
🛠 Utensilios necesarios
- Molde desmontable de 22 cm
- Batidora eléctrica o varillas manuales
- Bol grande
- Espátula de silicona
- Papel vegetal
- Plantilla de la cruz de Santiago
- Tamiz o colador
🛒 Ingredientes
| 250 g | Almendra molida |
| 200 g | Azúcar |
| 5 | Huevos |
| 1 | Ralladura de limón |
| 1 cucharadita | Canela molida |
| 2 cucharadas | Azúcar glas para decorar |
| Mantequilla para engrasar el molde |
Preparación
Paso 1: Batir los huevos
Separa 3 claras de las yemas.
Bate las 5 yemas junto con 2 huevos enteros y el azúcar en un bol grande hasta que la mezcla blanquee y doble su volumen, unos 3-4 minutos con batidora eléctrica.
Paso 2: Montar las claras
En un bol limpio y seco, bate las 3 claras a punto de nieve con una pizca de sal.
Continúa batiendo hasta que formen picos firmes y el bol pueda voltearse sin que las claras caigan.
Paso 3: Integrar los ingredientes secos
Incorpora la almendra molida, la ralladura de limón y la canela a la mezcla de yemas.
Remueve con movimientos envolventes con una espátula de silicona hasta que esté todo bien integrado.
Añade las claras montadas en dos tandas, mezclando con suavidad para no perder el aire incorporado.
Paso 4: Hornear
Vierte la masa en un molde desmontable de 22 cm previamente engrasado y forrado con papel vegetal.
Hornea a 180°C (horno precalentado) durante 30-35 minutos, hasta que la superficie esté dorada y al insertar un palillo en el centro salga limpio.
Deja enfriar 10 minutos dentro del molde, luego desmolda y deja enfriar completamente sobre una rejilla.
Paso 5: Decorar y servir
Una vez fría, coloca la plantilla de la cruz de Santiago sobre la tarta.
Tamiza el azúcar glas generosamente sobre la plantilla con un colador o tamiz.
Retira la plantilla con cuidado levantándola verticalmente.
Sirve a temperatura ambiente.
Esta tarta mejora de un día para otro, guardada en un recipiente hermético.
💡 Consejos y variantes
- Usa almendra molida cruda (no tostada) para obtener la textura jugosa característica.
- Para que la tarta suba bien, las claras deben estar a punto de nieve firme. Asegúrate de que no quede ni rastro de yema al separarlas.
- Si no tienes plantilla de la cruz de Santiago, puedes recortarla en una cartulina o usar un cuchillo afilado para dibujarla con cuidado.
- Esta tarta mejora notablemente de un día para otro: los sabores se asientan y la textura se vuelve más uniforme.
- Para una versión sin lactosa, simplemente engrasa el molde con aceite de girasol en lugar de mantequilla.